Durante una semana ve pasar a la gente yendo y viniendo
Cuenta a todos, uno, dos, cien, miles
Calcula cuantos morirían si el mundo se acabase mañana
Y siente un poco de angustia al saber que quedaría solo
Aunque la verdad es que nunca fue de tener muchos amigos
A lo mejor unos solamente unos conocidos que lo saludaban cuando su madre llamaba para avisarles que era su cumpleaños

O lo divertido que es ir a gritar malas palabras al pasaje donde vive su abuela
No podrá decirle tampoco a la chica que se sienta cerca de él en el trabajo: "ese es mi preferido"
Mientras se encuentra un tanto agobiado y apesadumbrado por estos pensamientos oscuros que rondan su cabeza y no lo dejan en paz, ve pesar a una señor alto pero muy alto de la mano con una señora bajita pero muy bajita
Y acomoda de nuevo su silla adonde da un poco mas el sol y piensa:
"es muy posible que ella se suba a un banquito
para darle un beso o él se agache para limpiarle la boca cuando toman helado juntos"